El ruido de la vida no nos deja escuchar...
el encanto de una risa,
el susurro del viento,
el canto de los pájaros,
¡ni el sonido creativo del silencio!.
¡Callemos ese ruido!
Y escuchemos la expresión del alma,
de aquellos que juegan con las notas y tonos en que vibran
y crean sinfonías con música de alas.
Escuchemos los violines que nos unen con el cielo,
explosiones de luz y de emoción.
Vibremos para vibrar
y vivir intensamente los momentos.
POR UNA NAVIDAD EN SINTONÍA CON TODO EL
UNIVERSO. ¡ESE ES NUESTRO DESEO!